Prólogo Copiar

María entre miles de Marías. López, como un signo de distinción imposible porque ese apellido es tan común como común es el nombre María. ¿Cuántas Marías López han transitado por la historia de Chile? ¿Cientos? ¿Miles? Marta Brunet, Premio Nacional de Literatura (una de las seis mujeres galardonadas en los cincuenta años de ejercicio del premio, dato no menor a la hora de pensar esta novela), bautiza así a la protagonista de su libro quizá como una forma de enredar en ella a todas las jóvenes mujeres del siglo pasado que buscaron la independencia e intentaron un desarrollo personal a la altura de lo que la modernidad parecía proponerles. María López, la joven telefonista que llega al pueblo sureño de Colloco, es entonces el reflejo de diversas mujeres de su época y en ese ejercicio aglutinador deja de ser «nadie» para transformarse en una identidad cargada del deseo emancipador de muchas otras. María Nadie, como la llaman en el pueblo, es María Alguien para su autora, quien la escoge como soporte central en la construcción de la novela.